lunes, 8 de abril de 2013

MEDELLÍN, "vayen ir viendo, pa´onde cogen"

Por: Nelson Hurtado Obando.


UNE-MILLICON.


Se ha empezado a “debatir” en el Concejo de Medellín, el tema de la fusión de UNE-MILLICON. No se trata de una fusión, normal, corriente, como práctica comercial legítima, al tenor del artículo 172 del C. de Comercio; es a mi modo de ver, como una etapa final, de un largo proceso, echado a andar desde hace varios años, en contra de esta y otras de las llamadas “Joyas de la Corona”, de Medellín y Antioquia. Es como si se cumpliera un cronograma, un derrotero, una pauta, un libreto.

Desde los años 90, para nadie era ya un secreto, que la industria de las telecomunicaciones, junto con las energéticas, farmacéutica y minera, eran las llamadas a liderar el mercado mundial globalizado y que especialmente la de servicios de comunicaciones, empezaba a expandirse y a usar de nuevas tecnologías, como el internet.

Para EPM, antes de ser UNE, su filial, era claro, que el servicio de telefonía que prestó eficientemente en el  mercado local, estaba llegando a su fin, no por agotamiento financiero, sino por estrangulamiento técnico y tecnológico, por lo que debía re convertirse, conforme a los nuevos parámetros, impuestos por el mercado mundial de telecomunicaciones, desde la eficiencia y la competitividad, pues no podía subsistir y menos crecer, cuando el mercado colombiano y el local, había sido ya ocupado por la telefonía celular. Fracasó UNE, en su plan de telefonía celular, de wimax, etc., pues no alcanzó a tener ni siquiera significación a nivel regional y menos nacional, a pesar de sus socios y aliados estratégicos, como prestador y operador de telefonía celular, internet, televisión, etc.

UNE, a pesar de lo invertido en el diseño de la marca y pagado a empresarios de Barcelona (España), (Ah! Barcelona, a la que tantos “PREMIOS” “agradecen en Medellín”), está avocada a su disolución, con lo cual, las oportunas advertencias del Concejal Bernardo A Guerra, desde hace más de 8 años, devienen como bien fundadas.

No extraña el editorial de EL Colombiano del 23-03-2013, que es casi una verdadera pauta publicitaria, con los consabidos técnicos golpes de pecho, sobre un pedazo de papel.

El editorial, más tiene como fin, alborotar el cotarro, que Dios no quiera, llegue a producir efectos “bursátiles”, al interior del Concejo de Medellín.

Sin duda alguna, desde el sesudo análisis, que ha hecho el profundo académico Guillermo Maya Muñoz, en sus  columnas en el periódico El Mundo, ni más, ni menos, MILLICON, se apropió de UNE, con “la platica del Míster”, con la misma platica que era de UNE y que le correspondía, del flujo de caja líquido (FCL).

 
¡No se diga entonces, que los paisas, son malos negociantes o perdedores y más cuando se trata de negociar la res publicae!

 
¿Hacia dónde nos llevan?


VALORIZACIÓN y PREDIAL.


En el año 2008, cuando el Concejo de Medellín, discutía sobre la adopción del estatuto de valorización, concretamente y como consta en actas, un concejal, expresó como “argumento” para su aprobación, lo siguiente: “Quien quiere vivir bien, de la mejor forma, pague por eso; si no lo puedehacer, busque el terreno, busque el espacio donde pueda vivir.” (Subrayas y negrillas fuera de texto.)

En estos días de marzo de 2013y en relación con el impuesto predial, un concejal de Medellín, de los que yo ubico en la oniromancia de la JOVEN POLÍTICA, ha dicho: “El que quiera vivir en Medellín que pague”, de tal modo que el concejal de marras, debería proponer al concejo la creación de Zonas de Reserva Urbana (ZRU), para albergar a los ciudadanos que no pueden vivir en ese Medellín, que no entiende, que no dimensiona, que no comprende y que es más, mucho más, que su reduccionismo estatal, desde el cual queda claro, que para el concejo, la ciudad, no es más que un espacio, de morada, habilitado cual inquilinato, que se OFRECE bajo pago de pensión, precio, cánon o renta, como si la relación fuera regida por contrato de alquiler o de posada. Ya no VIVIMOS en MEDELLÍN,  quizás en ella, temporalmente vegetamos, en tanto no pertenecemos a la ciudad, ni la ciudad nos pertenece, por cuanto es una ciudad que desde el TLC (Teja, Ladrillo y Cemento) se construye, para mostrarla, alquilarla y venderla, internacionalmente.

En Medellín y con la anuencia del Estado, hay una creciente tendencia a la sacralización económica del suelo urbano y una deslegitimación del territorio.

¿Será que los ciudadanos de Medellín, estamos ad portas de re actualizar el relato, como si fuéramos los modernos, “SERGIO STEPANSKY”, de nuestro poeta LEÓN de GREIFF?

Olvidó o no sabe el concejal, que el municipio, es una realidad de creación u origen sociológico, antropológico, cultural y político, antes que realidad de creación jurídico – legal, que desde la Constitución sólo se establece como unidad fundamental de la división político-administrativa, del territorio nacional, al que le asigna la promoción del mejoramiento social y cultural de sus habitantes; olvidó que, es, en el municipio, donde se presenta la primera triple interactuación, interdependiente, entre: Hombre, Comunidad y Estado, en  función de la libertad frente a la necesidad y de la libertad frente al miedo, desde el mínimo vital existencial. ¿Podrán los habitantes de Medellín, sentirse libres frente a la necesidad y frente al miedo, con un concejo, que hace abstracción del mandato y la representación que se le ha conferido, para terminar, como de alguna manera, como “apropiándose”, para vulgar explotación económica, del territorio y de la institucionalidad Constitucional y legal, que en él, ejerce sus competencias, como si se tratara de un híbrido, entre lo público y lo privado? ¿Es eso lo que algunos servidores públicos han tratado de imponer en la gestión de lo público, desde el “Yo creo que…”?

Del dicho al hecho, (al  menos en política), hay poco trecho y horrorizan las MOTIVACIONES, (Sentencia C-371/99) de los actos administrativos, que exponen los concejales, puntualmente citadas, que no distan nada, absolutamente nada, de una política de ghettos.

Más me parece, que los concejales de Medellín, no pasaron por la escuelita del Dr. Delfín Acevedo R., o si lo hicieron, le están haciendo quedar muy mal.

Claro que un ciudadano sabe, que pagar  los tributos, antes que una obligación, es un deber.

¿Nos representan, quienes nos dirigen y gobiernan?

Prima facie, puedo afirmar de entrada, que las expresiones de los concejales, tanto en 2008, como la de ahora, en el 2013, son perfectamente coincidentes, en rigor jurídico, contestes. Siguen un mismo hilo conductor, tienen una misma base sociológica y de politiquería y son reveladoras de supina ignorancia, sobre eso que constituye la res publicae y sobre todo, de lo que debe estar presente en la conformación e integración, del bien común, el interés general, la utilidad públicaO el interés social, que en el recinto del concejo, más parecen una bicicleta estática, sobre la cual todos ejercitan su pobre “pedaleo retórico”, como corriendo tras de sus propias sombras, antes de que la luz (de las cámaras de TV y TV on line) se les oculte.

Es ostensible, que los concejales, no han hecho más que hacer evidente, que MEDELLÍN, sólo les interesa, como entidad político – administrativa y desde sus competencias, como una caja de caudales, que luego han de someterse a arbitrarios, caprichosos y subjetivos repartos, al igual que el poder político – burocrático, que ello representa. Diríase, que los concejales, se han despojado de sus investiduras, de la representación y del mandato popular, para convertirse en celosos guardianes y defensores, de la mera fiscalidad, del alcalde de turno, convirtiendo el medio, en fin mismo, pues la preservación de la hacienda pública, no es en sí, la realización del bien común, ni del interés general, ni de la utilidad pública o el interés social, pues en esa línea, se haría un municipio inmensamente rico, desde el empobrecimiento de sus ciudadanos, si a la par, sobre los ciudadanos de Medellín, “SUS CONCEJALES”, ponen las espadas de Damocles, bajo las férulas de: 1- “Quien quiere vivir bien, de la mejor forma, pague por eso; si no lo puede hacer, busque el terreno, busque el espacio donde pueda vivir.”, y 2- “El que quiera vivir en Medellín que pague”, que me permiten insistir en que en Medellín, estamos sus ciudadanos sometidos a un proceso, oficial, ilegítimo e ilegal de gentrificación, donde lo esencial e inmanente a la función pública administrativa, es la construcción física de la ciudad, su embellecimiento, de tal modo que contemporice con otras ciudades del mundo, desde la mera competitividad en un mercado global. Pero, lo malo es que en Medellín, los ciudadanos que no puedan pagar, ya no encuentran terreno, ni espacio,ni siquiera debajo de los puentes, como el de la 4 Sur, convertido en el parqueadero, que tiene su cubierta o techo, más costoso de Latino américa, a lo que se suma ahora, que para hacerlo funcional, la administración ha anunciado la necesidad de construir otro puente sobre la Avenida El Poblado, a pesar de que lo que ha ocurrido, se le advirtió fundadamente, por la academia y las colegios de ingenieros, sobre que era un puente, monumentalmente innecesario y que hoy es el puente monumental a la improvisación y a la infamia, al ponerle el nombre de uno de los más grandes hombres hijos de Antioquia, el del Dr. Gilberto Echeverri Mejía.

Es cierto que Medellín requiere, de recaudar sus impuestos, legítimos, legales, pero dentro de lo racional, lo razonable, pero no convertirlos bajo la máscara de su desarrollo, -físico, infraestructura-, en mecanismo de exacción y de gentrificación, bajo el subterráneo propósito de proveer suelo urbano, para el asentamiento económico, nacional e internacional.

El tal "Urbanismo Social", no es más que una refinada estrategia publicitaria, a través de la cual, los fines esenciales del Estado Social de Derecho, desde la satisfacción de las necesidades básicas insatisfechas (NBI), como provisión de infraestructuras (obras públicas), para la consecución del mínimo vital existencial, se construyen y se presentan más como producto de la buena voluntad, la bondad y la generosidad del gobernante de turno, (fuero interno-agenda privada), antes que como prístinos mandatos del ordenamiento jurídico.

Si alguna duda remanente surge, en el mismo año 2008, en que se continúa el “proceso” iniciado en 2004 y que ahora llega hasta 2013 y que pretende continuar, per omnia saecula seculorum, en la consolidación del proyecto de plan de desarrollo 2008-2011 (Salazar), el Director de Planeación puso el faro, la luminaria, que aún guía a la ciudad de Medellín, pero que no alumbra, ni guía a sus ciudadanos, al sentenciar que: “Sabemos que tenemos que trabajar de la mano con los constructores, con los agremiados. Nos hemos expresado en esa dirección y estamos a disposición del Concejo, del sector de la construcción y del sector privadopara que hagamos un trabajo potente, de manera mancomunada;…Vamos a transformar a Medellín, pero la vamos a transformar juntos.”(Negrillas y subrayas fuera de texto). Evidente, que ni la administración, ni el Concejo, (Salvo algunos pocos concejales) y desde entonces, han estado a disposición de construir el bien común, de realizar el bien general, la utilidad públicaO interés social y mucho más ignorada, la obligación constitucional y coexistencial de transformar la comunidad, desde la transformación de la vida de cada uno de los ciudadanos y familias, habitantes de Medellín, a quienes perentoriamente se les ha notificado de diversas maneras, algo así como dicen nuestros campesinos: “vayen ir viendo pa´onde cogen.”

No hay duda que la comunidad y los ciudadanos de Medellín, poco peso específico tenemos, frente al concejo y a la administración de la ciudad, excepto por la importancia mayúscula, para el empresarismo electorero o redentorismo que nos abruma, el mismo ante el que sucumben, la ciudad, los ciudadanos, la ciudadanía, la unidad nacional y el concepto y sentido vivencial de la Patria.


Twitter: @abogadohurtado

 

domingo, 17 de marzo de 2013

Señor Alcalde, ¡debo contradecirlo!

Por: Nelson Hurtado Obando.


De verdad, que sobre Medellín, ya es difícil encontrar algo sobre qué opinar, en positivo, (excepto sobre su materialidad, bien titina) y menos pensar y conceptuar, sobre lo que nos acongoja, al grupo más vulnerable de la sociedad, que somos LOS CIUDADANOS, sin CIUDAD y sin CIUDADANÍA, (que incluye Lgbti, gay, taxistas, cafeteros, cacaoteros, petroleros, mujeres cabeza de familia, amas de casa, desplazados, vendedores ambulantes y estacionarios, tejedores de versos y pintores de sueños, teteros sin leche y niños sin tetero, escuelas sin niños y niños sin escuela,…etc.)

¡Debo contradecirlo Señor Alcalde de Medellín!

Desde hace más de 4 largos años, hemos venido estudiando, con dedicación profunda y sobre todo con rigor jurídico y los pies  sobre la tierra, el denominado Plan de obras públicas viales, en El Poblado y por valorización. Fundamos el Periódico El Poblado de Medellín: el espacio verde de una ciudad gris, ante la mordaza impuesta por la pauta publicitaria oficial, a los grandes medios  locales, para impedir que opiniones y conceptos fundados y fundantes de los ciudadanos, no infectados del virus del unanimismo, pudieran ser conocidos por la comunidad, llevada a foros de “sánduche y naranjada oficial”, donde la versión de los acontecimientos es unidireccional, sólo, de allá para acá, desde la posición dominante,  en tanto “para acá”, es masivamente ignorante y desconoce lo que son los procesos administrativos, técnicos y jurídico – legales, en relación con la administración y gestión, de esa cosa llamada, cosa pública o Municipio de Medellín.

Eso de que el Periódico Gente de El Poblado, (Publicación de El Colombiano de Envigado), en su edición del día 15 de marzo de 2013, destaque que Usted Señor Alcalde, estudia aplazar el cobro de valorización, para “ayudar” a los maltrechos habitantes de esta comuna a pagar el predial, no es más que un cuento chino.

En primer lugar, debo repetir y reiterarle que el Plan de obras públicas viales, por valorización en El Poblado, desde lo jurídico-legal, es violatorio de la Constitución Nacional y de varias leyes y precedentes jurisdiccionales, desde la manera como dicho listado se incluyó en el Plan de Desarrollo 2008-2011 del hoy ex alcalde Alonso Salazar. Y dichas violaciones, se repiten y reiteran en su Plan de Desarrollo 2011-2015 y a pesar de que Usted conocía las falencias de dicho Plan de obras públicas y de las resoluciones decretadoras de las obras a financiar por valorización, en tanto a su posesión, ya estaban en curso, sendas demandas de nulidad, ante la jurisdicción contencioso administrativa.

Pero, también se desatendieron las alertas tempranas de la academia, especialmente de las de Ingeniería y de prestigiosos ingenieros y docentes, que detectaron a tiempo las falencias, por ejemplo del Puente de la 4 Sur, erigido hoy, como un monumento a la improvisación; ya este “monumental” puente, el “intraurbano más largo de américa latina”, dizque para poder funcionar a plenitud, dizque precisa de otro puente y de otras obras, no planeadas inicialmente. Lo hemos advertido de diversas maneras, el municipio de Medellín, sus autoridades, están enfrentadas a severos problemas de responsabilidad, por lo menos fiscal, en relación con los costos del puente de la 4 Sur y con el pago de los mismos, a lo que se ha agregado el compromiso de vigencias futuras.

¿Qué fue entonces del estudio de flujos vehiculares, del Dr. Sarmiento? ¿No dizque era verdad absoluta, en boca del “experto”? ¿No dizque el software para las modelizaciones,  era infalible? ¿Se olvidaron que en informática, la regla de oro es: “Si a la máquina se le ingresa basura, la máquina bota basura”? ¿Olvidaron las directrices de la ONU y otros organismos internacionales, sobre no construir más vías urbanas, ni ampliar las existentes, porque al contrario generan más congestión vehicular? ¿No estudiaron la tesis de W. Vickrey, premio nobel de economía 1996, que demuestra que: “A más VÍAS, más CARROS y por tanto más CONGESTIÓN y CONTAMINACIÓN”? ¿Por qué desconocieron los informes de Secretaría de Obras Públicas, de Salud y de Medioambiente? ¿Por qué el Presidente del Concejo, en ese momento, Ingeniero Federico Gutiérrez, ante la claridad del Secretario de Obras públicas, sobre la inconveniencia de dicho plan vial, no obstante dirige y promueve su inclusión en el Plan de Desarrollo 2008-2011? ¿Por qué la Veeduría al Plan de Desarrollo 2008-2011, no hace ninguna referencia a la antijuridicidad y a la ilegalidad de dicho plan?

Hay rumores que la S.A.I., emitirá algún concepto sobre la ya, “leche derramada”; hace poco más de un año,  en dicha cátedra, hice mi exposición sobre los temas puntuales de la ilegalidad del plan de obras públicas, en El Poblado y por valorización; hoy la S.A.I., parece que retoma el tema, esperemos a ver con que viene, de todas maneras, cualquier apreciación que desde lo económico y desde la ingeniería pueda emitirse, jamás podrá subsanar y menos subsumir, los graves asuntos de ilegalidad que tiene dicho  plan de obras públicas. El Derecho y la ley, por fortuna, no se  dejan reducir, ni someter a los empaquetamientos ecuacionales ingenieriles, ni a fórmulas de concretos ciclópeos, por avanzadas que sean o porque provengan de determinados “técnicos y expertos.”

El Tributo de contribución de valorización, es un anacronismo, al menos, en lo que respecta a ser instrumento generador de la utilidad pública o el interés social, en relación con la construcción de vías urbanas.

La valorización, conforme a la Constitución y a las leyes 9 de 1989 y 388 de 1997, sólo puede valorizar los suelos de expansión, (rurales) que se incorporen al perímetro urbano de la ciudad, (POT) o los suelos que resulten de demoler viejas construcciones. Los suelos urbanos ya construidos y en especial las edificaciones en ellos existentes, al contrario se desvalorizan.

Con conocimiento de causa, afirmo lo siguiente: Señor Alcalde, debo contradecirlo, pero ningún favor, ni obra de caridad, ni de valor democrático, enseña, ni nos hace, con eso de “aplazar el cobro de valorización”; hoy, más que hace 4 años, estamos más ciertos y seguros de que ni el plan de obras públicas en El Poblado, podrá ejecutarse y que legalmente, el municipio de Medellín, -Fonval- no podrá cobrar la contribución de valorización, prevista para El Poblado, excepto que se quiera incurrir en nuevas y graves violaciones al ordenamiento jurídico, suficientes para hablar de daños antijurídicos, por acción u omisión de sus autoridades públicas, que situaría el tema en el campo de la responsabilidad patrimonial del Estado, significante de profundo detrimento patrimonial de la entidad pública, al que hay que sumarle, el que ya constituye, el “monumental” Puente de la 4 Sur.

Además de lo anterior, Señor Alcalde, da la impresión que Usted hasta el momento, desconoce el régimen Constitucional y legal del espacio público, en el cual se encuentran bienes de dominio privado, que son inenajenables, razón jurídica suficiente, para sostener la ilegalidad de los procesos de “enajenación voluntaria” y de “expropiación”, por vía administrativa que adelanta la E.D.U. No queremos pensar que eso de que la “ilegalidad no paga”,  no sea más que una arenga, un jingle publicitario y no un verdadero mensaje de civilidad y democracia, con lo cual el mensaje mismo del Periódico EL MUNDO,  en su editorial de hoy 17 de marzo de 2013, respecto a que “Ser honrado sí paga” y que hay que “…incorporar a más ciudadanos en el equipo de la legalidad en medio de la libertad”, por lo menos es providencialmente, un apoyo espiritual, a lo que ahora, los ciudadanos demandamos de la administración pública y de los servidores públicos: apego y respeto al Derecho y a la Ley, al orden jurídico, a la legalidad, como requisitos inherentes de la transparencia y de la coexistencia, como seres humanos y como ciudadanos, con ciudad y con ciudadanía.

Todo lo anterior es otro de los graves problemas de “Medellín la más educada”, debido a que hasta sus Concejales y demás servidores públicos, aprendieron a “leer de corrido”, ¡pero no aprendieron a leer! Ahí está el Acuerdo 58 de 2008, pero qué ¡Caja de Pandora, Señor Alcalde!


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domingo, 3 de marzo de 2013

MEDELLÍN INNOVADORA: ¿entre Bernays y Goebbels?


Por: Nelson Hurtado Obando

 
Hoy, justamente cuando Medellín, “ha  sido elegida, como la ciudad más innovadora”, se hace ostensible, objetivamente, que el gobierno de la ciudad, la administración y gestión de lo público, por lo menos tiene un movimiento pendular entre Bernays, el padre de las relaciones públicas y Gobbeles, el venenoso e incondicional ministro de propaganda de Hitler, conocido como el descubridor de los principios de la propaganda y de aquella perversa síntesis que nos informa que: “una mentira repetida mil veces, se transforma en verdad”.
 
Escribir sobre “Medellín la más innovadora”, por lo menos puede hacerse desde las emociones, las pasiones o los sentimientos; yo elijo hacerlo desde los sentimientos, en tanto en ellos hay componentes de voluntad e inteligencia, racionalidad y son duraderos.
 
Recordemos que Bernays, logró desde N.Y., que todas las mujeres del mundo, reclamaran más libertad y más derechos civiles y políticos; las sacó a las calles y ellas acudieron, como era y es lógico y justo, a reivindicarlos; no obstante, quien “ordenó, planeó y ejecutó” la protesta no fue nadie distinto a la Philip Morris, en el punto máximo de su crisis financiera. Y el milagro se hizo; las mujeres convocadas a la protesta y por “unanimidad” (principio de Goebbels), al mismo tiempo, pusieron en sus bocas los cigarrillos que puso en sus manos la alianza Bernays- Philip Morris y los  encendieron proclamando que eran: “Pequeñas  antorchas de libertad.” El milagro estaba hecho: las mujeres fueron convertidas en fumadoras y la Philip Morris, salió de su crisis económica.
 
En “Medellín la más innovadora”, ocurre otro tanto y que en principio parte de interferir en las pasiones y las emociones, del “respetado público objetivo” a ser cautivado y convertido en masa unánime, a través de un mensaje, que termina estableciéndose como verdad, por repetición, pero no porque sea verdadero intrínsecamente o porque en él se encuentre el VALOR VERDAD, como verdad inmanente o inherente y aun a pesar de su relatividad.
 
Escribir entonces sobre “Medellín la más innovadora”, obliga a preguntarnos, sobre, lo siguiente: ¿Qué es el Urban Land Institute (ULI)?
 
Pues bien, el Urban Land Institute, es el Instituto de la Tierra Urbana; para nuestro medio y para nuestro caso, bien sería el instituto del suelo urbano.
 
Y a continuación preguntamos: ¿Qué es el suelo urbano?
 
Y esta es una pregunta que tiene por lo  menos infinitas respuestas, unas que pueden partir desde la conformación geomorfológica de la tierra, las de las diversas teorías económicas, las de la sociología, la sicología, la arquitectura, la ingeniería, la planeación, la ecología, la antropología, la salud, la medicina, la seguridad humana, la pobreza, la exclusión social, la inequidad, la geopolítica, los modelos de desarrollo, la riqueza pública y la riqueza privada, los ordenamientos jurídicos, entre muchos otros.
 
El suelo urbano, no es más que la transformación económica del VALOR: tierra, en una “mercancía.”, sui géneris, en tanto la tierra, no es el resultado de ningún proceso productivo, fabril o manufacturero.
 
Estudios de organismos mundiales, (ONU-hábitat), calculaban que el 75% de la población mundial, hacia el año 2030, habitaría en las zonas urbanas de las ciudades; hoy esos mismos organismos, confirman que ese porcentaje, al año actual, ya habita en los centros urbanos y Medellín no ha escapado al fenómeno, además estimulado por procesos de gentrificación exógena y endógena o de desplazamiento poblacional, por causas diversas, como: violencia, educación, empleo, salud, etc.
 
Innegablemente, el suelo urbano, es y será cada día más escaso; cada día en las áreas urbanas, habrá menos suelo habitable para los diversos usos y actividades, esto es, dotados de las infraestructuras necesarias a solucionar las necesidades básicas, del mínimo vital y de los procesos productivos.
 
La escasez del suelo urbano, fatalmente determina, que en la economía de mercado, su “precio”,  se ponga por las nubes, siendo accesible sólo a poderosos inversores nacionales o extranjeros, quienes lo  construirán como vivienda, oficinas, almacenes, etc., y que luego lo enajenarán a adquirentes, eso sí, con gran poder adquisitivo.
 
La conexión Medellín – Urban Land Institute, hay que decirlo, no es ninguna obra misionera, ni es una conexión por la caridad, la filantropía o el amor por los semejantes paisas; Urban Land Institute, como lo afirma en su sitio web: http://uli.org, “…ULI es una organización…independiente global apoyada por miembros que representan a todo el espectro del desarrollo inmobiliario y disciplinas uso del suelo.”, pero que además es PROMOTORA, de procesos de urbanización o transformación urbana, en determinadas ciudades, a través de INVERSORES nacionales o extranjeros o en asocio con las entidades públicas locales, de cualquier ciudad del mundo, a través de su plan de negocios,  del que es su propio ejemplo el denominado: “Opciones de reurbanización explorado para One HSBC Center”, en la ciudad de Buffalo (EE.UU), para lo cual en Medellín, dichas oportunidades empezaron ser servidas, a través de las denominadas alianzas público privadas (APP)
 
Al objetivo final, oculto, nunca dicho oficialmente, lo de “Medellín, la más innovadora”, es la preparación de la “tierrita” para la siembra, para lo cual y con aparente independencia y desconexión, el alcalde Anibal Gaviria C., ha anunciado que presentará a consideración del Concejo de la ciudad, un nuevo proyecto de Plan de Ordenamiento Territorial, -P.O.T.-, que de seguro será como la entrega de las llaves de oro de la ciudad, a Urban Land Institute y/o sus afiliados inversores transnacionales, que encontrarán, ellos eso sí, la SEGURIDAD JURÍDICA necesaria, para urbanizar o reurbanizar, en altura y para diversos usos, y en mayor altura o con mayor densidad, en sectores típicos de alta rentabilidad, para sectores poblacionales de más altos ingresos, pero en todo caso, que no harán inversiones inmobiliarias, en vivienda de interés prioritario (VIP), ni en vivienda de interés social (VIS), para sectores de menores ingresos, a los cuales si acaso le pondrán góndolas, escaleras eléctricas o espejos de agua, en los que los “habitantes innovados” de Medellín, verán reflejadas sus caras.
 
No es casual, que Urban Land Institute y Citigroup, el mayor emporio financiero del mundo, con sede en N.Y., hayan encontrado a Medellín, como la ciudad más innovadora, desde su infraestructura de: SERVICIOS PÚBLICOS: acueducto, alcantarillado, energía, comunicaciones, aseo, vías, (EPM, UNE), sin cuyas infraestructuras puestas por el Estado (Municipio de Medellín), con los IMPUESTOS pagados por  todos los CIUDADANOS, a ningún inversor, le atraería el MERCADO INMOBILIARIO, concretamente el SUELO URBANO de MEDELLÍN.
 
Sin duda ninguna, desde el 2004, Medellín, se mueve pendularmente entre E. Bernays y J. Goebbels, con grave daño para la dignidad humana, la coexistencia, la democracia, la gobernabilidad, la credibilidad y buena fe, la moralidad administrativa, la  realización del bien común, la solidaridad y la paz.
 
Bueno sería que los “habitantes innovados” de Medellín, los pasionales y emocionales, se dieran una pasadita por la historia de N.Y., especialmente por la de Manhattan y puntualmente por la del Central Park.
 
Con profundo sentimiento, AMO la ciudad  donde crecí, la ciudad en la que hincado en cada nuevo amanecer, agradezco a Dios el milagro de la vida, que se repite en mí y en los demás, el buenos días,  buenas tardes, buenas, noches, muchas gracias, que encuentran respuesta con eco, en  los semejantes que ocupan el mismo ascensor o en el silencio urticante de ciertos ejecutivos vecinos, “cusumbosolos.”
 
No puede ser innovadora, una ciudad que exige a sus ciudadanos SER LEGALES, PAGAR los TRIBUTOS: Predial, Valorización y muy a pesar de ser ostensibles las violaciones a la Constitución y a la ley, (en conocimiento de los Jueces de la República), en las que han incurrido sus autoridades locales, concejo y alcalde, con grave daño a la buena fe, la seguridad jurídica, la legítima confianza de todos los que habitamos esta ciudad maravillosa.
 
Por lo menos el siguiente tuit del gerente de Plaza Mayor, nos da fortaleza en los argumentos anteriores, dice el tuit: "Gabriel Jaime Rico @RICOGabriel Medellín para el mundo, el mundo pasando por Medellín: más globalización e internacionalización desde "

 Tuiter: @abogadohurtado